A
primera vista la pregunta no es tan transcendental. La mayoría de la gente
elige la marca más promovida, otros se guían por las ofertas de las farmacias y
supermercados, algunos prefieren el aroma de frescura que prometen los
fabricantes, protección total de la caries, los efectos de blanqueamiento, etc.
En otras palabras no nos preocupamos tanto creyendo que al final, todas las
pastas son iguales y no es así.
El primer requisito al que debemos prestar atención
es que la pasta dental
debe contener flúor:
Las investigaciones científicas han demostrado
que el flúor disminuye la probabilidad de desarrollo de caries, por eso en
muchos países del mundo, como también en Chile,se incluye el flúor en agua potable. Este hecho aun genera polémica,
pues algunos científicos creen que el contenido de flúor en agua potable puede
generar daños al organismo humano. En cambio el flúor que se encuentra en la
pasta dental actúa favorablemente en nuestra dentadura dando la protección y
resistencia contra caries.
Segundo punto importante al que debemos tener en cuenta, leer bien el contenido:
Las pastas dentales pueden contener diferentes concentraciones de abrasivos. La concentración muy alta de abrasivos, con el uso prolongado puede generar sensibilidad y dañar el esmalte. Además muchas pastas contienen alcoholes que provocan sequedad de la boca. Las pastas de alta calidad evitan el contenido de alcoholes, colorantes y saborizantes sintéticos optando por ingredientes más naturales.
La tercera pauta es para derribar el mito que las pastas blanqueadoras pueden reemplazar el blanqueamiento dental en la clínica:
La mayoría de las compañías publicitarias tratan de convencernos que su pasta dental hará nuestros dientes muy blancos. Esta afirmación es errónea. La acción de blanquear requiere contenido de sustancias blanqueadoras muy concentradas lo que sería dañino con el uso diario constante. Por lo tanto las pastas blanqueadoras pueden solo quitar la placa superficial mediante la acción de los abrasivos, que dará un efecto de blanqueamiento muy leve incomparable con el blanqueamiento en la clínica.
Mientras más pasta – mejor es la limpieza = erróneo!
La mayoría de la gente cree eso, pero la verdadera acción de limpieza proviene del cepillo. Para una limpieza eficaz se requiere pequeña cantidad de pasta dental. Lo más importante es realizar correctos movimientos del cepillo, sin aplicar mucha fuerza ni dirigir el cepillo hacia la encía. Además se recomienda controlar a los niños, suelen aplicar demasiada pasta dental e incluso ingerirla. Eso no debe pasar, atención a los padres.
Ultimo cliché de las pastas dentales – La frescura.
Nos prometen un aliento fresco, y para lograr ese efecto utilizan varias sustancias. Pueden ser mediante aromatizadores. Este tipo de pasta solo le dará frescura por unos instantes ya que no tienen verdadera acción de combatir las bacterias que causan halitosis. Únicamente las pastas que contienen compuestos de azufre volátiles actúan sobre las bacterias causantes. Nuestra recomendación en este caso es realizar un control dental para diagnosticar y tratar este problema si la presenta y no usar la pasta dental como “tratamiento”.
Conclusión:
La elección de su pasta dental diaria es importante. Debido a su uso frecuente debe ser elegida con atención. En nuestra clínica le daremos una recomendación personalizada para el tipo de pasta y cepillo dental que debe utilizar, teniendo en cuenta su anatomía dental, estado de las encías y problemas dentales que presenta.